Como parte de mis vacaciones de verano, decidí viajar y conocer la Isla Grande de Chiloé. El desafío era hacerlo solo, en moto, sin reservas de nada y tratando de registrarlo todo para el canal. Primera vez que cruzaba el canal de Chacao al sur, primera vez que estaría tantos días registrando un viaje. Un desafío personal.

El primer tramo fue Concepción – Puerto Montt (650 km) ya que tuve que hacer una parada técnica en Osorno, además quería comenzar el recorrido de Ancud con la luz de la mañana. Sin nada muy claro, llegué al hostel La Huerta, un lindo y cómodo lugar, con todo lo necesario y en un barrio muy tranquilo.

Al día siguiente ya comenzaba la aventura muy temprano por la mañana. Con la moto cargada me dirigí hacia la ruta que lleva hacia la localidad de Pargua, lugar del embarcadero del ferry que lleva a Chiloé. Si decides no entrar a Puerto Montt y seguir hacia el sur por la ruta 5 no encontrarás una estación de servicio (bencina) hasta llegar a Ancud, casi 100 km desde la última estación que está por la ruta 5 antes de llegar a Puerto Montt.

Abordar el ferry para las motos no es tema porque siempre tendremos un espacio, aún así la circulación de embarcaciones es bastante frecuente por lo que tampoco es necesario reservar. Los operadores de estas naves son Transmarchilay y Cruz Del Sur con un valor que rondea los $8.000. Luego de 30 minutos de una tranquila navegación por el Canal de Chacao llegamos a la localidad del mismo nombre. Tras un breve recorrido por sus calles seguimos camino por la ruta 5 hacia el sur-oeste con dirección hacia Ancud.

En este tramo encontrarán lugares de interés turístico como el Parque Ecológico y Mitológico de Chiloé y la localidad de Calulín que destaca por sus ostras, productos del mar muy cotizados por extranjeros.

La ciudad de Ancud no fue de mi interés ya que información hay de sobra, pero me di el tiempo de visitar el Fuerte San Antonio, una batería militar que data desde la colonia con el fin de resguardar la ciudad de piratas y embarcaciones extranjeras. En 1820 el gobernador Antonio de Quintanilla inicia una refortificación de la Batería de Tecque, aumentando su capacidad de fuego y dándole el nombre de San Antonio, en honor al santo patrono de la nueva fortificación.

Saliendo hacia oeste de Ancúd por la ruta W-20 vamos serpenteando el pacífico hasta que llegamos a un desvío hacia Puñihuil (ruta W-220), caleta que recibe al visitante con una rica gastronomía típica de la zona, con productos marinos en diversas preparaciones. Aqui también es donde zarpan las embarcaciones que nos llevan al Monumento Natural Islotes de Puñihuil, tres elevaciones que alberga colonias de pingüinos de Humboldt y magallánicos para su nidificación y reproducción, uno de los pocos lugares en el mundo donde se produce esta convivencia. Además es posible avistar carancas, fardelas y nutrias de mar.

Retomando al ruta W-20 y luego la W-236 es como llegamos al Faro Punta Corona, recinto perteneciente a al red nacional de faros de la Armada de Chile. Con sus 9,5 metros de altura se eleva sobre la punta que le da su nombre. Además funciona como estación de monitoreo meteorológico y tiene un museo que pone en valor la importancia de los faros, su historia y exhibición de equipos. También es posible subir al faro y disfrutar de una privilegiada vista al pacífico y canal de Chacao.